Un área abrasadora
A unos 4877 m sobre el nivel del mar, Sol de Mañana es una de las áreas geotérmicas más extremas del planeta. Con abundancia de ollas de lodo burbujeantes, fumarolas humeantes y sedimentos manchados de azufre, todo ello alimentado por el calor volcánico que acecha justo debajo de la superficie, este entorno único nos recuerda que el interior fundido del planeta está buscando continuamente maneras de escapar a la superficie. Las franjas de naranja, blanco y rojo óxido que vemos en esta vista aérea son el resultado de los depósitos minerales y de los microbios que prosperan en estas condiciones infernales. A pesar de su ubicación remota en el Altiplano del suroeste de Bolivia, Sol de Mañana atrae a numerosos científicos y viajeros curiosos deseosos de averiguar cómo funcionan las entrañas de nuestro planeta.
A unos 4877 m sobre el nivel del mar, Sol de Mañana es una de las áreas geotérmicas más extremas del planeta. Con abundancia de ollas de lodo burbujeantes, fumarolas humeantes y sedimentos manchados de azufre, todo ello alimentado por el calor volcánico que acecha justo debajo de la superficie, este entorno único nos recuerda que el interior fundido del planeta está buscando continuamente maneras de escapar a la superficie. Las franjas de naranja, blanco y rojo óxido que vemos en esta vista aérea son el resultado de los depósitos minerales y de los microbios que prosperan en estas condiciones infernales. A pesar de su ubicación remota en el Altiplano del suroeste de Bolivia, Sol de Mañana atrae a numerosos científicos y viajeros curiosos deseosos de averiguar cómo funcionan las entrañas de nuestro planeta.
Este entorno único nos recuerda que el interior fundido del planeta no deja de buscar formas de escapar a la superficie.
© mihtiander / iStock / Getty Images Plus 2026-06-15 11:34:59 :