¡Buu! Mejor dicho, ¡uuu!
Si te imaginas una lechuza en un árbol, puede que esto no sea exactamente lo que has pensado. Y es que nuestro amiguito es un poco excéntrico entre las aves estrigiformes. Al contrario que sus primas nocturnas, las lechucitas de las vizcacheras suelen estar activas a plena luz del día y pasan la mayor parte del tiempo en el suelo. Además, prefieren sus acogedoras madrigueras a las alturas del dosel forestal. Aunque no están dotadas para excavarlas, se les da muy bien el reciclaje, así que están encantadas de anidar en las guaridas abandonadas de perritos de las praderas y tejones, tocones y troncos huecos, y otras viviendas improvisadas.
Si te imaginas una lechuza en un árbol, puede que esto no sea exactamente lo que has pensado. Y es que nuestro amiguito es un poco excéntrico entre las aves estrigiformes. Al contrario que sus primas nocturnas, las lechucitas de las vizcacheras suelen estar activas a plena luz del día y pasan la mayor parte del tiempo en el suelo. Además, prefieren sus acogedoras madrigueras a las alturas del dosel forestal. Aunque no están dotadas para excavarlas, se les da muy bien el reciclaje, así que están encantadas de anidar en las guaridas abandonadas de perritos de las praderas y tejones, tocones y troncos huecos, y otras viviendas improvisadas.
© Rainard Pearson P / 500px / Getty Images 2026-06-15 11:34:59 :