Glaciar celeste
Al igual que el color del cielo, el azul frío del hielo de un glaciar se debe a un efecto de la luz. Pero a diferencia de la dispersión de Rayleigh que sucede en la atmósfera, cuyas diminutas partículas desvían parte del espectro visible antes de que el ojo pueda percibirlo, la coloración de los glaciares tiene lugar en el nivel molecular. Todos los enlaces químicos presentan un grado determinado de vibración. En el caso del hielo comprimido a gran presión, se trata de los enlaces entre el oxígeno y el hidrógeno, cuyas frecuencias de vibración absorben el rojo del espectro, de modo que nunca llega a alcanzar nuestra vista. Cerca de la superficie del hielo, expuesta al aire, aparecen parches más claros o incluso blancos. Se trata de un efecto creado por las diminutas burbujas de agua que se forman dentro del hielo al descomprimirse.
Al igual que el color del cielo, el azul frío del hielo de un glaciar se debe a un efecto de la luz. Pero a diferencia de la dispersión de Rayleigh que sucede en la atmósfera, cuyas diminutas partículas desvían parte del espectro visible antes de que el ojo pueda percibirlo, la coloración de los glaciares tiene lugar en el nivel molecular. Todos los enlaces químicos presentan un grado determinado de vibración. En el caso del hielo comprimido a gran presión, se trata de los enlaces entre el oxígeno y el hidrógeno, cuyas frecuencias de vibración absorben el rojo del espectro, de modo que nunca llega a alcanzar nuestra vista. Cerca de la superficie del hielo, expuesta al aire, aparecen parches más claros o incluso blancos. Se trata de un efecto creado por las diminutas burbujas de agua que se forman dentro del hielo al descomprimirse.
© Stolk / iStock / Getty Images Plus 2026-06-15 11:34:59 :