Ruinas en una isla irlandesa
Para que haya un río, solo se necesitan dos orillas y un curso estable de agua. Pero esto solo describe parte de los 128 km de este río de Irlanda. En el lago Oughter, el Erne se ensancha para llenar una amplia cuenca, la primera de una serie de lagos que se extienden en dirección norte el norte casi hasta el Atlántico, salpicados de islas de distintos tamaños. Esta que alberga el castillo de Cloughoughter parece tan diminuta que la fortaleza en ruinas podría hacerla zozobrar. Con las cicatrices recibidas durante un asedio en 1649 todavía visibles, Cloughoughter es uno de los lugares favoritos de los pintores (y, por supuesto, de los fotógrafos) desde hace siglos.
Para que haya un río, solo se necesitan dos orillas y un curso estable de agua. Pero esto solo describe parte de los 128 km de este río de Irlanda. En el lago Oughter, el Erne se ensancha para llenar una amplia cuenca, la primera de una serie de lagos que se extienden en dirección norte el norte casi hasta el Atlántico, salpicados de islas de distintos tamaños. Esta que alberga el castillo de Cloughoughter parece tan diminuta que la fortaleza en ruinas podría hacerla zozobrar. Con las cicatrices recibidas durante un asedio en 1649 todavía visibles, Cloughoughter es uno de los lugares favoritos de los pintores (y, por supuesto, de los fotógrafos) desde hace siglos.
En su curso serpenteante hasta el Atlántico, un río de 128 km crea este lago laberíntico y algunos más.
© 4H4 PH / Shutterstock 2026-06-15 11:34:59 :