Una gran extensión ártica
La colosal cordillera de Brooks señala una divisoria continental de 1100 km de longitud en el extremo más septentrional de Norteamérica. Aquí, los ríos que discurren hacia el norte desembocan en el océano Ártico, mientras que los que llevan dirección sur van a dar al río Yukón. Se calcula que este macizo remoto tiene 126 millones de años. Contiene un rico registro fósil del lecho marino que antaño fue. Entre la tundra y los bosques de píceas, hay corales fosilizados del periodo Cámbrico. Además, las montañas están repletas de fauna y flora y una parte de ellas pertenece al Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico.
La colosal cordillera de Brooks señala una divisoria continental de 1100 km de longitud en el extremo más septentrional de Norteamérica. Aquí, los ríos que discurren hacia el norte desembocan en el océano Ártico, mientras que los que llevan dirección sur van a dar al río Yukón. Se calcula que este macizo remoto tiene 126 millones de años. Contiene un rico registro fósil del lecho marino que antaño fue. Entre la tundra y los bosques de píceas, hay corales fosilizados del periodo Cámbrico. Además, las montañas están repletas de fauna y flora y una parte de ellas pertenece al Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico.
Pináculos de piedra y macizos de granito crean una cordillera de 1100 km en el norte de este continente.
© Design Pics / Shutterstock 2026-06-15 11:34:59 :