Al filo de la isla
En este lugar situado a unos 213 m sobre el Atlántico, las vistas te quitan la respiración antes siquiera de que al viento le dé tiempo de robarte el sombrero. Estamos en los acantilados de Moher, una de las escalas turísticas más populares de la costa occidental de Irlanda. Esto se debe en parte a que están a tan solo una hora en coche del Aeropuerto Internacional de Shannon, uno de los principales de la nación. Pero también las personas que aterrizan en Dublín, que está en la otra punta de la isla, consideran que la panorámica bien merece el trayecto. Y quienes desean pagar la entrada para ascender un poco más, pueden visitar la torre de O'Brien que aparece en el centro de la imagen y corona el vértice de los acantilados desde 1835.
En este lugar situado a unos 213 m sobre el Atlántico, las vistas te quitan la respiración antes siquiera de que al viento le dé tiempo de robarte el sombrero. Estamos en los acantilados de Moher, una de las escalas turísticas más populares de la costa occidental de Irlanda. Esto se debe en parte a que están a tan solo una hora en coche del Aeropuerto Internacional de Shannon, uno de los principales de la nación. Pero también las personas que aterrizan en Dublín, que está en la otra punta de la isla, consideran que la panorámica bien merece el trayecto. Y quienes desean pagar la entrada para ascender un poco más, pueden visitar la torre de O'Brien que aparece en el centro de la imagen y corona el vértice de los acantilados desde 1835.
La torre de O'Brien, que aparece en el centro de la imagen, corona este vértice desde 1835.
© Patryk Kosmider / Shutterstock 2026-06-15 11:34:59 :