Aquí hay libélulas
Las libélulas son uno de los tipos de insectos más antiguos del planeta, con antepasados fósiles que datan de hace más de 300 millones de años (algunos de ellos tan largas como tu antebrazo—¡qué miedo!). Su vuelo es una maravilla de la ingeniería natural: con sus dos pares de poderosas alas de aspecto delicado, controlados independientemente, pueden mantenerse suspendidas, planear e incluso volar hacia atrás. La arroyuela en la que está posada esta libélula es habitual en los humedales y suele crecer cerca de los estanques y los pantanos en los que se reproducen las libélulas (así como sus presas, como los mosquitos y otros insectos pequeños). Las libélulas no solo son cazadoras avezadas, sino que su presencia es indicadora de la salud medioambiental, pues requieren que el agua esté muy limpia para poder criar y un ecosistema equilibrado para alimentarse.
Las libélulas son uno de los tipos de insectos más antiguos del planeta, con antepasados fósiles que datan de hace más de 300 millones de años (algunos de ellos tan largas como tu antebrazo—¡qué miedo!). Su vuelo es una maravilla de la ingeniería natural: con sus dos pares de poderosas alas de aspecto delicado, controlados independientemente, pueden mantenerse suspendidas, planear e incluso volar hacia atrás. La arroyuela en la que está posada esta libélula es habitual en los humedales y suele crecer cerca de los estanques y los pantanos en los que se reproducen las libélulas (así como sus presas, como los mosquitos y otros insectos pequeños). Las libélulas no solo son cazadoras avezadas, sino que su presencia es indicadora de la salud medioambiental, pues requieren que el agua esté muy limpia para poder criar y un ecosistema equilibrado para alimentarse.
Las libélulas no solo son hábiles cazadoras, sino que su presencia es indicadora de la salud medioambiental.
© I am happy taking photographs. / Moment / Getty Images 2026-06-15 11:34:59 :