Una joya oculta en el noroeste
En el extremo sur de Oregón, hay un parque estatal que alberga un microcosmos de todo aquello que hace tan especial la costa de esta región: una amplia extensión de arena suave, pozas de marea rocosas, abundante fauna y farallones que bordean la orilla coronados con píceas de Sitka sobre los riscos. Y por si todo esto fuera poco, el parque estatal Harris Beach no suele estar tan concurrido como otras partes más turísticas y septentrionales del litoral. Este paraje da la sensación de estar apartado de todo, pero no resulta inaccesible. Ofrece instalaciones modernas y se pueden reservar plazas para acampar en autocaravana, en tienda o incluso en yurta, siempre y cuando se haga con bastante antelación.
En el extremo sur de Oregón, hay un parque estatal que alberga un microcosmos de todo aquello que hace tan especial la costa de esta región: una amplia extensión de arena suave, pozas de marea rocosas, abundante fauna y farallones que bordean la orilla coronados con píceas de Sitka sobre los riscos. Y por si todo esto fuera poco, el parque estatal Harris Beach no suele estar tan concurrido como otras partes más turísticas y septentrionales del litoral. Este paraje da la sensación de estar apartado de todo, pero no resulta inaccesible. Ofrece instalaciones modernas y se pueden reservar plazas para acampar en autocaravana, en tienda o incluso en yurta, siempre y cuando se haga con bastante antelación.
© Rob Tilley / SuperStock 2026-06-15 11:34:59 :