Rocas al rojo
La bahía de los Fuegos no recibe este nombre por el llamativo color de las piedras de granito, que parecen ascuas (y que se debe, en realidad, a una capa de líquenes naranjas), sino por las hogueras que un capitán de navío británico contempló desde el mar en 1773. Los fuegos pertenecían a los aborígenes tasmanos, que fueron los primeros en disfrutar de la belleza de esta isla virgen que ahora es uno de los seis estados de Australia. Por la arena blanca de sus orillas, la bahía de los Fuegos suele ganarse un puesto en la clasificación de mejores playas del mundo, incluso por delante de otras más consolidadas del continente como Bondi o Surfers Paradise.
La bahía de los Fuegos no recibe este nombre por el llamativo color de las piedras de granito, que parecen ascuas (y que se debe, en realidad, a una capa de líquenes naranjas), sino por las hogueras que un capitán de navío británico contempló desde el mar en 1773. Los fuegos pertenecían a los aborígenes tasmanos, que fueron los primeros en disfrutar de la belleza de esta isla virgen que ahora es uno de los seis estados de Australia. Por la arena blanca de sus orillas, la bahía de los Fuegos suele ganarse un puesto en la clasificación de mejores playas del mundo, incluso por delante de otras más consolidadas del continente como Bondi o Surfers Paradise.
Aunque estas piedras parecen teñidas de naranja, en realidad es una fina capa de líquenes.
© zetter / iStock / Getty Images Plus 2026-06-15 11:34:59 :