Un pajarito en la Gran Manzana
Alguien tiene que avisar a este pequeñín de que necesita camuflarse un poco, pero sin asustarlo. Incluso en una ciudad que nunca duerme, es agradable escuchar al alba los trinos de un ave cantora. Este cardenal norteño, fotografiado mientras anida en un arbusto de la ciudad de Nueva York, parece encantado de darte ese gusto.Los cardenales, ya sean los machos de intenso color rojo o las hembras, más parduzcas, cantan una canción característica cuyos silbidos se dice que anuncian el final del invierno. Así pues, si estás en la Gran Manzana en el próximo deshielo primaveral, no hace falta que vayas a Broadway para escuchar una melodía alegre; basta con dirigir el oído a los árboles.
Alguien tiene que avisar a este pequeñín de que necesita camuflarse un poco, pero sin asustarlo. Incluso en una ciudad que nunca duerme, es agradable escuchar al alba los trinos de un ave cantora. Este cardenal norteño, fotografiado mientras anida en un arbusto de la ciudad de Nueva York, parece encantado de darte ese gusto.Los cardenales, ya sean los machos de intenso color rojo o las hembras, más parduzcas, cantan una canción característica cuyos silbidos se dice que anuncian el final del invierno. Así pues, si estás en la Gran Manzana en el próximo deshielo primaveral, no hace falta que vayas a Broadway para escuchar una melodía alegre; basta con dirigir el oído a los árboles.
El plumaje rojo del cardenal macho es perfecto para atraer a la hembra, aunque no le ayuda a camuflarse.
© Enn Li Photography / Moment / Getty Images 2026-06-15 11:34:59 :