Peñascos prodigiosos
En el frío Atlántico Norte, entre Islandia y Noruega, las Islas Feroe son un destino nada convencional. De hecho, sus paisajes colosales y surrealistas poseen una cualidad extraordinaria y onírica. Uno de los mejores lugares en los que disfrutar de esa sensación de fabuloso asombro es un lugar situado cerca de la costa de Vágar, una de las 18 islas del archipiélago. El islote de Tindhólmur es francamente espectacular incluso para los estándares de esta nación. Su forma parece esculpida por un machete gigantesco y presenta no solo uno, sino cinco picos aserrados. La isla está deshabitada y es propiedad privada. Así pues, para visitarla es preciso obtener permiso y contratar una excursión guiada en un barco robusto que nos lleve a este enclave que parece de otro mundo.
En el frío Atlántico Norte, entre Islandia y Noruega, las Islas Feroe son un destino nada convencional. De hecho, sus paisajes colosales y surrealistas poseen una cualidad extraordinaria y onírica. Uno de los mejores lugares en los que disfrutar de esa sensación de fabuloso asombro es un lugar situado cerca de la costa de Vágar, una de las 18 islas del archipiélago. El islote de Tindhólmur es francamente espectacular incluso para los estándares de esta nación. Su forma parece esculpida por un machete gigantesco y presenta no solo uno, sino cinco picos aserrados. La isla está deshabitada y es propiedad privada. Así pues, para visitarla es preciso obtener permiso y contratar una excursión guiada en un barco robusto que nos lleve a este enclave que parece de otro mundo.
© Roberto Moiola / Sysaworld / Moment / Getty Images 2026-06-15 11:34:59 :