Alce de las Montañas Rocosas
Astas alucinantes
En tiempos, los alces estaban presentes en toda Norteamérica, pero sus poblaciones cayeron en picado cuando los europeos se asentaron en el continente. Algunas especies incluso llegaron a extinguirse. El ejemplar de impresionante cornamenta de la imagen es un alce de las Montañas Rocosas. Se cree que su especie ha sobrevivido gracias a su hábitat, las laderas relativamente inaccesibles de las Montañas Rocosas. Los esfuerzos de conservación iniciados en el siglo XX introdujeron a estos supervivientes en áreas donde los rebaños nativos habían desaparecido mucho tiempo atrás. Así pues, no solo los alces vuelven a prosperar en sus hábitats nativos como el oeste de Canadá, Wyoming o Colorado, sino que el alce de las Montañas Rocosas también campa a sus anchas por los bosques de estados tan alejados como Kentucky, Carolina del Norte o Washington.
Astas alucinantes
En tiempos, los alces estaban presentes en toda Norteamérica, pero sus poblaciones cayeron en picado cuando los europeos se asentaron en el continente. Algunas especies incluso llegaron a extinguirse. El ejemplar de impresionante cornamenta de la imagen es un alce de las Montañas Rocosas. Se cree que su especie ha sobrevivido gracias a su hábitat, las laderas relativamente inaccesibles de las Montañas Rocosas. Los esfuerzos de conservación iniciados en el siglo XX introdujeron a estos supervivientes en áreas donde los rebaños nativos habían desaparecido mucho tiempo atrás. Así pues, no solo los alces vuelven a prosperar en sus hábitats nativos como el oeste de Canadá, Wyoming o Colorado, sino que el alce de las Montañas Rocosas también campa a sus anchas por los bosques de estados tan alejados como Kentucky, Carolina del Norte o Washington.
© Dan Pepper / iStock / Getty Images Plus 2026-09-11 08:45:52 :